Letras Libres publicó un ensayo para cada uno de los candidatos a la presidencia. El más controvertido fue el dedicado a Andrés Manuel López Obrador porque lo escribió su director Enrique Krauze, pero también porque todo lo que tiene que ver (de crítica) con el candidato de la izquierda (democrática, partidista, autoritaria, o todas juntas) es controvertido.
El Mesías Tropical es un ensayo crítico desde una perspectiva político-histórico-psicológico.
(…) el mundo no es interesante para López Obrador es una de las primeras críticas que el reconocido historiador reconoce en el candidato. (…) el mundo lo tenía sin cuidado. Su mundo era México. Y el mundo de su mundo era Tabasco. Partiendo desde el punto de la falta de mundo de López Obrador, Krauze delinea los rasgos que, desde su historia personal, caracterizan su personalidad (según el historiador): un pesonaje mesiánico. Dice Krauze que el “inconsciente colectivo” de muchos mexicanos está arrastrando a López Obrador al desequilibrio, exigiéndole cumplir expectativas mesiánicas (…)
“Tiene un concepto marxista del derecho, para él es un arma de la burguesía para dominar al proletariado.” Lo anterior le fue confesado al autor un “paisano suyo”. Este elemento polarizador de los de arriba y los de abajo es una de las críticas más fuertes en el ensayo.
Una de las cosas más interesantes del ensayo es la sustitución que hace Krauze de las figuras históricas admiradas por López Obrador. Públicamente ha manifestado su admiración por el Gral. Lázaro Cárdenas y por Benito Juárez. Pero en la prática, según el ensayo, el autor no encontró una coherencia entre las virtudes de uno y de otro, por lo menos en el actuar de su gobierno en el DF (2000-2005). Según Krauze, está más cercano a dos figuras tabasqueñas: Tomás Garrido Canabal y Carlos Madrazo.
Carlos Madrazo era su modelo político. Los adjetivos que le dedicaba en su libro -Entre la historia y la esperanza (1995)- eran caudalosos como el Usumacinta: avispado, ejecutivo, eficiente, de mucho carácter, todo él era nervio y acción, apasionado, abierto, desbordante, caliente, auténtico. Al hablar de Madrazo estaba hablando de sí mismo.
El ensayo también justifica como la terrible muerte de su hermano formó su convicción redentora (aquí se empieza la crítica psicológica del personaje):
Cabe conjeturar que la muerte de su hermano no pudo menos que pesar profundamente en la vida de Andrés Manuel. Tal vez de allí proviene su conciencia de los peligros de la “pasión tropical”, de esa “ruda franqueza”, tempestuosa, desbordante, que sin embargo aflora en él
saliéndose de cauce con mucha frecuencia. Y quizá también de allí provenga su actitud mesiánica. Úl no había sido culpable de los hechos, pero tal vez pensaría que podía haberlos evitado. En un cuadro así parece difícil liberarse de la culpa. Y la culpa, a su vez, busca liberarse a través de una agresividad vehemente, tan temeraria como para tomar pozos petroleros. O mediante vastas mutaciones espirituales. López Obrador pudo haber encontrado su forma de expiación llenando su existencia con una misión redentora. Dedicaría la vida al servicio de los chontales, de los tabasqueños, de los mexicanos, del “pueblo”.
Más adelante Krauze define su deseo político para México en estas elecciones, pero se desilusiona ante la opción que representa López Obradror:
Lo inquietante no es su ideología: la opinión liberal en México podría ver con naturalidad y con buenos ojos la llegada al poder de una izquierda democrática, responsable y moderna, como ocurrió en Brasil y Chile.
Tampoco preocupa demasiado su programa: da la espalda a las ineludibles realidades del mundo globalizado e incluye planes extravagantes e irrealizables, pero contiene también ideas innovadoras, socialmente necesarias. Lo que preocupa de López Obrador es López Obrador. No representa a la izquierda moderna que, a mi juicio, sería la alternativa ideal frente a un pan ultramontano, sin autoridad política,
y un pri anquilosado, sin autoridad moral. Representa a la izquierda autoritaria.
Para rematar, Krauze publica una confesión del Ing. Cuauhtémoc Cárdenas sobre el temor sobre su discipulo López Obrador de llegar a sentarse en la silla del águila:
“Ungido”, más que electo, por el pueblo, podría tener la tentación revolucionaria y autocrática de disolver de un golpe o poco a poco las instituciones democráticas, incluyendo la no reelección. Ústa parece ser, por cierto, la preocupación de Cuauhtémoc Cárdenas (…) En una charla, Cárdenas me dio a entender que no descarta la perpetuación de su antiguo discípulo en el poder. Quizá tenga razón. Un proyecto mesiánico aborrece los límites y necesita tiempo: no cabe en el breve período de un sexenio.
Esto último se puede poner en discusión gracias a la entrevista que le hizo Cargamento al propio López Obrador quien se ve retirándose en el 2012…
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Por supuesto que ya se han publicado algunas reacciones. Algunas serenas (José Agustín Ortiz Pinchetti) y y otras rabiosas (Federico Arreola).
Ortiz Pinchetti, quien participó en el gobierno del DF con López Obrador, aporta una serie de datos que cuestionana las afirmaciones (carentes de datos), o mejor dicho, opiniones, de Krauze sobre el gobierno capitalino. Y aquí es donde podemos cuestionar el ensayo: más bien es un artículo de opinión y no propiamente un ensayo histórico (como vien lo apunta el blog de toncha). Y como tal se debe respetar, además viniendo de quien lo escribe adquiere otro valor. Además, nada mejor que la crítica para corregir el rumbo.
Pero eso no signfica que podamos estar o no de acuerdo con el artículo. Independientemente de quien lo escribe, gran historiador. Pero para qué ponernos en ese nivel, ya se dio un encontronazo intelectual en Washington hace una semana entre Lorenzo Meyer (de todas mis admiraciones) y Enrique Krauze (de todas mis admiraciones).
En un seminario organizado por el Instituto México del Woodrow Wilson Center, Krauze dijo que durante una plática con Cárdenas, éste se manifestó preocupado por la posibilidad de un proyecto mesiánico encabezado por López Obrador.
“(López Obrador) podría estar tentado en el corto o el largo plazo a disolver las instituciones democráticas”, insistió el director de la revista “Letras Libres”.
Puntualizó: “Incluyendo la prohibición de reelección en un golpe revolucionario o poco a poco”.
Lorenzo Meyer dijo no compartir la opinión de Krauze, pues aseguró que la carrera política de López Obrador no muestra signos de mesianismo, como lo muestra su reciente ejercicio como Jefe de Gobierno del Distrito Federal.
“Yo no compro este problema del síndrome mesiánico. Yo creo que tiene muchos otros problemas, pero no eso”, dijo Meyer ante un auditorio repleto con más de 50 observadores de la política y la economía mexicana en esta ciudad, convocados por el Instituto México.
“Hay algo muy viejo en México: el choque entre lo que es legal y lo que es legítimo. Y Andrés Manuel en algún momento ha mostrado la voluntad de jugar con esa diferencia”, dijo el también profesor de El Colegio de México, quien criticó la propaganda negativa en la elección.
Krauze insistió, desde sus palabras iniciales, que su desconfianza por López Obrador está basada en la psicología del candidato perredista, explicación que, dijo, expandirá en un próximo artículo en la revista estadounidense “The New Republic”.
“Tengo desconfianza de López Obrador y lo encuentro perturbador por razones de su personalidad. Y las razones no son razones morales sino razones psicológicas”, señaló.
Durante el seminario, tanto Meyer como Krauze coincidieron en que a pesar de lo cerrado de la elección entre López Obrador y Felipe Calderón, candidato del PAN, el tema dominante de la elección ha sido la personalidad del primero.
“Cualquier cosa puede pasar. Incluso la conversión de una personalidad mesiánica en un demócrata liberal, responsable, moderno y respetuoso de la ley. Si López Obrador gana rezaré para que esa conversión ocurra”, dijo Krauze.
“Porque si no, me temo es que no quedará nada menos que la restauración del viejo sistema político pero con algo sin precedente: no con un Presidente, sino con un mesías en el Palacio Presidencial”, dijo el director de “Letras Libres”.
Reforma, 27 de mayo de 2006
En la rabieta de Federico Arreola, en su columna De Ribete en Milenio, da a conocer lo dicho, supuestamente, por Krauze en la segunda reunión (informal) con López Obrador siendo todavía jefe de gobierno del DF. “Yo estuve en una, y oí lo que Krauze le dijo a Andrés: ‘Es usted el único representante de la causa liberal entre los posibles candidatos a la Presidencia, y por eso usted, Andrés Manuel, va a ganar“, escribió Arreola. Algo que Krauze y muchísimas personas más esperan de López Obrador de ganar la presidencia es su conversión de una personalidad mesiánica en un demócrata liberal, responsable, moderno y respetuoso de la ley, como lo discutió ante Meyer hace una semana.
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Es muy importante contrastar las declaracciones de Amlo 12 días antes de la elección, poco antes de finalizar el prep, y un día después del cómputo distrital, consulta el video en:
http://www.youtube.com/watch?v=AbYsNBxER8E
Ahora nos cumples!!