Guadalupe Loaeza hoy:
Desde entonces hasta el día de hoy, nunca de los nuncas he tenido el menor problema ni en lo que se refiere a la libertad de expresión, ni tampoco de índole laboral. Por parte de Alejandro Junco, Lázaro Ríos y René Delgado no he recibido más que gestos de amistad y solidaridad. Jamás me han hecho cambiar una línea por otra, así como tampoco jamás me han sugerido matizar algunas de mis críticas. Al contrario. No hace mucho me quejaba amargamente con el director editorial respecto a todas las cartas de protesta que recibía durante las elecciones por mi apoyo a AMLO, y él, en lugar de sugerirme no polarizar más el debate, me felicitó por defender a capa y espada mis convicciones. Viniendo de él, esto naturalmente no hizo más que animarme y corroborar una vez más el respeto que tenía el periódico por sus colaboradores. Pero esta dinámica lleva ya mucho tiempo. ¡Cuántas veces me sentí apapachada por los directores del periódico a lo largo de estos 21 años ya sea frente a mis crisis sentimentales o ante aquellas que tenían que ver con mis finanzas! ¡Cuántas veces han tolerado, con una paciencia estoica, la hora tardía de mis entregas semanales!
También para mí es muy importante sentirme en mi casa. Por eso hoy he tomado una decisión que tiene que ver con la lealtad y fidelidad que una siente por su casa. Hace aproximadamente seis meses empecé a colaborar en Proyecto 40, una opción diferente e inteligente de televisión con el programa A través del espejo. Poco a poco y gracias al respeto con el cual siempre me trataron, especialmente su espléndido director Luis Armando Melgar, me fui sintiendo como en casa. Sin embargo, siento que ha llegado el momento, dadas las circunstancias, de desvincularme de este proyecto ya que me sería imposible, por cuestión de principios, seguir colaborando en una empresa que se ha empeñado en atacar a mis amigos. Una vez más creo que es fundamental saber de qué lado está uno. Una vez más creo que es importante definirse y defender sus convicciones. Y una vez más quiero ser congruente conmigo misma y sentirme a mis anchas en la que ha sido mi casa desde hace 21 años y en la cual me siento tan a gusto y tan querida. Aprovecho este espacio para agradecer a Proyecto 40 sus atenciones, su profesionalismo y por haber creído en mi trabajo.
Reforma, 21 de diciembre 2006
Bueno, por lo menos algo de congruencia no está nada mal. Proyecto 40 es algo así como el canal arrebatado de CNI Canal 40 a manos de las argucias legales (y no legales) de TV Azteca.

