La Historia en Breve de hoy de Ciro Gómez Leyva en Milenio invita a reflexionar el voto a la presidencia el próximo 2 de julio. Desde una óptica personal, Ciro descarta votar por el PRI más que por Roberto Madrazo, y por Felipe Calderón más que por el PAN.
Nunca he votado por el PRI. Siempre asocié la derrota de ese partido con mejores días para México. El foxismo me enseñó que eso no era necesariamente cierto. He conocido a Roberto Madrazo, por lo demás, fuera de la arena política y es mejor persona de lo que se piensa de él. Pero es el candidato del PRI.
Me decepcionó la sordidez de la campaña de Felipe Calderón. Hace unos meses pensaba que podía ser un buen Presidente: por apasionado, realista, inteligente, eficaz, atributos que hoy no sé si le concedería. Se me cayó el personaje que, para ganar, no ha tenido reparo en poner a hervir las tensiones y los prejuicios. Además (esto es absolutamente personal), votar por él sería revalidar al gobierno que promovió, cobijó y consumó el infame robo de CNI/Canal 40 por parte de TV Azteca. Votar por Felipe sería hacerlo por Marta Sahagún, Ramón Muñoz, Pedro Cerisola y toda esa caterva. Imposible.
Milenio, 28 de junio de 2006
En general las excusas de Ciro para no votar por Madrazo o Calderón las comparto, además de que tengo otras razones más. Pero con esto no se dice que López Obrador sea el candidato perfecto y el único que puede hacer cambiar las cosas, no. También hay crítica, y muy válida, lo que deja una sensación de “votar por el menos malo”, trístemente.
Tendría que votar entonces por Andrés Manuel López Obrador. Tiene el perfil, el carácter y el talento para encabezar un gobierno fuerte y esencialmente justo. Y ha llegado la hora de darle la oportunidad a la izquierda para ver si puede hacer algo, por fin, para mitigar nuestra apocalíptica injusticia social. Pero me pesa mucho el caso de Carlos Ahumada. Quizá fui el primero en afirmar que López Obrador le fabricó delitos, lo aisló y trató de reducirlo a la extinción o la locura. ¿Cómo se podría apoyar a alguien que tiene un preso político? De no ser por ese expediente votaría por el Peje, así fuera con el corazón estremecido.
Muchos dirán que quedan dos opciones: Alternativa con Patricia Mercado y Nueva Alianza con Roberto Campa. Y sí, también igual de válido dar un voto para el registro de estas nuevas fuerzas políticas. Pero me parece que Ciro tiene razón al decir que el 2 de julio debe ser plebiscitario: para que permanezcan o para que se vayan el PAN y el foxismo.
Ante el fundado pesimismo por las opciones políticas se puede pensar en anular el voto, o en abstenerse. Leyendo Contrafuegos: Reflexiones para servir a la resistencia contra la invasión neoliberal de Pierre Bourdieu me encontré con una frase de Karl Kraus que queda como anillo al dedo: entre dos males, me niego a elegir el menor. Podríamos reformularlo y ajustarlo a la realidad electoral mexicana, entre tres males, me niego a elegir el menor.
Los ciudadanos están en todo su derecho de anular su voto o abstenerse de votar. Pero creo que la participación ahora es igual de importante, quizá más, que hace seis años. Está en juego la consolidación democrática, por lo menos electiva, de nuestro país. Sí, hay que reflexionar el voto y en ese proceso se descartan opciones, quizá todas. Pero al final hay que decidir cual de esas opciones queremos, o no queremos, que gane. Ya sea dando votos por convicción, o votos de castigo. Hay que participar.

