La alianza Por el Bien de Todos pidió al Instituto Federal Elecoral (IFE) que revisara el contenido de los spots del candidato de la Alianza por México, Roberto Madrazo. En el anuncio el candidato del PRI-PVEM “reta” a Andrés Manuel López Obrador al debate. El reto de Madrazo es el primero de varios spots con dedicatoria para López Obrador. De ahí en adelante el PAN y su candidato Felipe Calderón emprendieron una campaña de descalificaciones, mentiras y proclamas que tratan de infundir el miedo entre los electores.
Un peligro para México, dicen. Llamar al adversario político como un “peligro”, apoyándose en mentiras, no sólo en el contenido de los spots sino en sendas declaraciones ante los medios de comunicación (de sus candidato y miembros del PRI y el PAN), representa un acto de “libertad de expresión” para el órgano regulador de las elecciones.
Luis Carlos Ugalde, llamó a los partidos políticos y a sus candidatos a hacer uso responsable de la libertad de expresión y elevar la calidad del debate. El funcionario adujo que el órgano que encabeza será responsable de proteger el balance entre la libertad y las campañas críticas, sin caer en la denigración.
“Es muy importante que los candidatos contribuyan a que la ciudadanía presencie un debate de calidad, (que) no se va a dar por las resoluciones de esta autoridad administrativa. Esta autoridad puede establecer límites cuando se violente la ley, pero la calidad es responsabilidad de los partidos y esa calidad en el debate que está esperando la ciudadanía saldrá de las campañas y de los candidatos”.
Información de La Jornada e Infosel
Para el IFE las descalificaciones y las mentiras son muestras de “libertad de expresión”, y los únicos responsables de ello son los propios candidatos. El Instituto llama a “elebar el nivel de debate” pero, como niños chiquitos, si no se les pone límites a los partidos y a sus candidatos no van a entender. Así, con plena “libertad de expresión”, Felipe Calderón se atrevió a mentir a diestra y ciniestra en entrevista con Joaquín López Dóriga en Radio Fórmula:
FCH: No es una campaña contra Elena Poniatowska, al contrario, el que la saca es Andrés Manuel, porque en lugar de salir él a decir: Esto es lo que pasa en el Distrito Federal, por qué manda a alguien como Elena Poniatowska, porque la que la están metiendo son ellos. Por eso le digo, en lugar de andarse escondiendo tras las faldas de una persona como ella, mejor que él se venga y que de la cara. Porque meten precisamente a Elena Poniatowska a hablar de deuda. Bueno, si la ponen a hablar de literatura y la ponen a hablar de política, bueno, todavía, Joaquín, pero de deuda del Distrito Federal, yo lo reto a Andrés Manuel que no sea cobarde, que hablemos de frente a frente de lo que sí ha hecho, que le ha dejado a cada familia del Distrito Federal 23 mil pesos de deuda, y lo que yo digo, que una política así de endeudamiento desde el gobierno, es un peligro para México.
(…)
JLD: Me dice Marco Antonio Rodríguez Hernández: “Que tache de intolerante a López Obrador, y ¿a poco no es intolerancia decir que López Obrador es un peligro?”.
FCH: No, porque yo lo digo abiertamente, y estoy diciendo por qué y lo estoy invitando a que lo debatamos, y sí digo que es un peligro en las políticas de gasto público excesivo de endeudamiento. ¿Por qué razón son un peligro? Porque ya provocaron crisis económicas en México, porque es el camino para empobrecer al país, porque en los países donde están llegando gobernantes del perfil de este tipo, se han puesto en práctica muchas leyes intolerantes, muchas leyes violatorias a derechos humanos, que están haciendo retroceder a esos países, por eso digo que es un peligro.
El caso mismo de Chávez, que tanto defiende por cierto López Obrador, un hombre que ya llegó a Venezuela con el mismo odio reiterado a los empresarios y banqueros, ya expropió todo el sistema de comunicaciones, expropió todo el sistema bancario, ya expropió todo el sistema de salud, los médicos ya no pueden cobrar consulta, ya expropió el sistema educativo, ya no puede haber escuelas, ni clases particulares, ya expidió una ley inmobiliaria, donde quien encuentre desocupado un departamento o una casa, se la puede apropiar con el permiso del gobierno, el que tenga una casa de descanso o un segundo bien inmueble lo pierde en beneficio del país, que es delito tener dólares en Venezuela, que se están cancelando los pasaportes para salir del país.
La verdad yo sí creo que hay peligros en donde no hay la convicción de que la ley debe respetarse y donde se siembra el odio, este rencor entre ricos y pobres, entre buenos y malos, que es precisamente lo que se está generando y polarizando en la campaña del PRD en este caso.
[Extractos de la entrevista del 10 de abril, vía Lupa Ciudadana]
¿”Faldas” de Elena Poniatowska? ¿”Polarización” y “sembrar terror entre ricos y pobres”? Llamar al adversario un “peligro para México” seguramente está uniendo a los mexicanos (en cierta medida sí, en contra de AMLO). Pero Ciro Gómez Leyva en su columna Historia en breve de Milenio precisa:
Aló, Caracas, Felipe está diciendo mentiras.
Para alertar que en México ocurrirá algo parecido si gana Andrés Manuel López Obrador, Felipe Calderón hizo ayer ocho aseveraciones sobre el espanto que significa vivir en la Venezuela de Hugo Chávez.
Dijo el candidato del PAN en entrevista de radio con Joaquín López-Dóriga: uno, Chávez expropió todo el sistema de comunicaciones. Dos, expropió todo el sistema bancario. Tres, los médicos no pueden cobrar las consultas privadas. Cuatro, ya no hay escuelas ni clases particulares. Cinco, la ley inmobiliaria fomenta la apropiación de casas desocupadas. Seis, quien tenga una casa de descanso o un segundo bien inmueble “lo pierde en beneficio del país”. Siete, es delito “traer” dólares. Y ocho, se están cancelando los pasaportes para salir de Venezuela. Impresionante. Y falso, en su mayoría.
Llamé a Humberto Márquez, corresponsal de MILENIO en Caracas, para preguntarle si Chávez expropió el sistema de comunicaciones. “No es cierto”, respondió. “Está tan abierto que el empresario Carlos Slim ha hecho cuantiosas inversiones. Hay, además, tres grandes compañías de telefonía celular y empresas privadas de radio y televisión”.
¿Se expropió el sector bancario? “Al contrario, los bancos están haciendo muy buenas ganancias”, dijo. ¿Los médicos no pueden cobrar consultas privadas? “Lamentablemente, algunas veces exageran y las cobran muy caras, mucho más de lo que yo quisiera; lo que es cierto es que el organismo tributario está siendo muy severo en el control de algunas clínicas privadas”. ¿No hay clases ni escuelas particulares? “Por supuesto que hay escuelas privadas, únicamente se discute si debe autorizarse la enseñanza de la religión católica en las escuelas públicas”.
Humberto Márquez negó además que la gente esté perdiendo su segundo bien inmueble; reconoció que hay un problema de invasiones a casas no habitadas (“unas docenas de inmuebles afectados, viejos, abandonados”); explicó que sí hay un control de cambios para comprar e introducir dólares y que, en efecto, obtener un pasaporte puede tomar de 15 días a varios meses.
En la diatriba contra López Obrador, Calderón estuvo cerca de la verdad en dos de sus ocho aseveraciones, exageró en una y no tuvo reparo en mentir en las otras cinco. Verdades a medias, mentiras redondas, todo se vale en la guerra para evitar que “un peligro” llegue a Palacio Nacional.
Historia en Breve, publicado en Milenio el 11 de abril de 2006
El “balance apropiado” que dice el IFE parece que ya lo encontró el PAN y su candidato: mentir, descalificar, denigrar e infundir el miedo.


Contrariamente a lo que parece, aquí lo importante no son las mentiras y los chismes de FeCal sino la declaración de El Sr. Ugalde. En un ejercicio de frustrado malabarismo retorico el Sr. Ugalde confirma y cancela la función de su Instituto en menos de cinco lineas: “…(el IFE) será responsable de proteger el balance entre la libertad y las campañas críticas, sin caer en la denigración”. Y tres lineas despues. “…un debate de calidad, no se va a dar por las resoluciones de esta autoridad administrativa”. Resumiendo: el IFE tiene autoridad para no ser autoridad. Esto es lo que yo llamo un magistral ejercicio de renuncia. Habrase visto tanta humildad!!.El Sr. Ugalde merece un aumento.