Más allá de las primeras planas motirizadas del Subcomandante Insurgente Marcos, Delegado Zero, y de la expectativa de confrontación con el PRD para dar la nota, el inicio de la otra campaña promete ser un espacio de diálogo abierto, de confrontación de ideas y, sobre todo, de un espejo de realidades de muchos mexicanos marginados. Claro, con la idea principal de que su palabra y pensamiento van a tener su lugar sobre una línea común anticapitalista y de izquierda.
El recorrido nacional del EZLN junto a las organizaciones y sociedad civil se convertirá en la contraparte de la carrera presidencial. En la política tradicional, los mítines son monólogos, en la mayoría de las veces, de los candidatos. Es aquí donde la otra es novedosa porque sede el micrófono al campesino, a la ama de casa, al obrero o a cualquiera que tenga algo qué decir. Un espacio de reflexión para los de abajo, los sin voz.
En el primer día de trabajo de “La otra campaña”, habló el pueblo para el pueblo. También para el Delegado Zero, para los observadores internacionales. Para la prensa nacional y alternativa.
Era como una forma de expresar de qué manera duele México.
Para algunos no fue necesario construir los grandes discursos. Fue simplemente ocupar el micrófono para arrojar la palabra en su forma más sencilla y humilde.
Arrojaron que no hay precio en los productos del campo. Hablaron de los sueldos insultantes, de la burla del salario mínimo. Evidenciaron a la migración como punto de desintegración nacional. El micrófono estuvo abierto para el adherente que tuvo intenciones de expresarse. Para el que manifestó que al venir aprendería a escuchar.
Hubo la que lloró, por la impotencia que le causa no actuar o participar en un cambio. Voces suaves, a veces tímidas, nerviosas, convincentes, que tomaron el micrófono simplemente por el gusto de expresarse. Ese era el fin.
El Universal, 3 de enero de 2006
Por ahora la otra se propone un frente común de izquierda, anticapitalista y antineoliberal sin fines electorales. No se conformará un partido político ni tampoco veremos en una boleta electoral el 2 de julio el logo del EZLN, conforme avance el recorrido se podrá descifrar que otra intención tiene la otra, además del bien intencionado diálogo con los de abajo (a la izquierda).

