Signo de la libertad de expresión y la llegada de un presidente que asiste a misa dominical, la Iglesia en México se ha destapado públicamente en las últimas semanas. La intervención de la Iglesia en asuntos de Estado, tema aparentemente superado, divide a la sociedad. ¿Hasta dónde los miembros de la Iglesia pueden opinar?
Sin duda la opinión del Cardenal Norberto Rivera es tomada en cuenta en la escena política nacional. Como ejemplo, la propuesta silenciosa de poner en debate el tema de la eutanasia por un legislador del PRD cobró relevancia nacional hasta que Rivera salió a los medios para oponerse rotundamente, como era de esperárse. El tema de la píldora del día siguiente, la opinión del Papa Ratzinger sobre México (y la inmediata crítica de diputados), etc. Pero sobre todo, el llamado a la desobediencia civil de Rivera, secundada sorprendentemente por el secretario de Gobernación Carlos Abascal, ha llevado al límite la presencia y postura de la Iglesia en los temas de la agenda nacional. No olvidemos también el lapsus de las narcolimosnas o narcodiezmos.
Masiosare, suplemento de La Jornada, recuenta las intromisiones de la jerarquía católica en la política.

Toda la prensa escrita recoge las impresiones del Cardenal, Obispos, y demás actores de la Iglesia Católica en México. Y, para llevar esta relación Iglesia-Estado al máximo, el semanario Proceso publica en su número 1513 el encubrimiento de un sacerdote pederasta mexicano, implicando incluso hasta el gobierno de Vicente Fox:
A finales de los años ochenta, Norberto Rivera Carrera, entonces obispo de la diócesis de Tehuacán, Puebla, en presunta complicidad con el cardenal Roger Mahony, arzobispo de Los Ãngeles, California, urdió una “compleja trama internacional” para dar protección a Nicolás Aguilar Rivera, un sacerdote pederasta mexicano que abusó sexualmente de 86 menores de edad, tanto en Estados Unidos como en México, destaca Proceso en su edición 1513 de este domingo 30 de octubre.
El diario estadunidense The Dallas Morning News, así como el libro Votos de castidad –que muy pronto se pondrá en circulación–, dan cuenta de esta presunta complicidad “que hizo posible que el padre Aguilar delinquiera por décadas en ambos lados de la frontera con la protección de los cardenales de ambas jurisdicciones para eludir la acción de la justicia”.
Más aún, autoridades judiciales de Los Ãngeles sostienen que el gobierno del presidente Vicente Fox se negó a colaborar con la justicia estadunidense para aprehender al sacerdote, quien actualmente sigue libre.
Avance de la nota en Proceso 1513
A unos meses de las elecciones del 2006 se tienen que tomar en cuenta muchos focos rojos: la violencia e inseguridad, los encubrimientos y los casos de corrupción, la otra campaña del EZLN, los acuerdos y el poder de las televisoras (Televisa, principalmente), las presiones de Estados Unidos, el temor incomprensible de algunos empresarios por la posible llegada de la izquierda al poder, el poder del narcotráfico, los sindicatos (más bien, los líderes sindicales), las ambigüedades en el IFE, etc…

