

(Vía Cargamento)
El periodista Jesús Blancornelas, del semanario Zeta, evidencia en su columna Conversaciones Privadas al alcalde de Tijuana, el magnate/sospechoso por la autoría intelectual de homicidios en contra de periodistas de Zeta, Jorge Hank Rohn, en actitud francamente sospechosa con la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la entidad.
Hank Rohn mandó videograbar al precandidato del PRD, supuestamente para mostrarlo a su compadre Roberto Madrazo, presidente y virtual pre candidato del PRI a la presidencia (tanto pre harta).
Pero el video grabado a López Obrador no se conoce. Lo tiene Jorge Hank Rhon, Presidente Municipal de Tijuana. Este hijo del famoso profesor ordenó a su camarógrafo seguir al precandidato del Partido de la Revolución Democrática. El periódico Frontera lo identificó: Jorge Carabín Urías. La suposición del diario fue: Video para mostrárselo al licenciado Roberto Madrazo Pintado. Deseoso, públicamente, también como Andrés Manuel por la candidatura presidencial. Y por lo pronto aferrado en la dirección nacional del PRI. Hank ha mostrado con exageración su apego a este también júnior de la política. Por eso, se ganó el regaño público del licenciado, Francisco Labastida en 2000 cuando era precandidato del Revolucionario Institucional. Lo despreció. Algo debió saber y por eso el reproche. En aquella ocasión Jorge no mandó videograbar a Labastida como la semana pasada a López Obrador. Pero ahora la suposición es que así mostrará a Madrazo la verdad de cómo recibieron a El Peje Quiénes. Cuántos. Y qué dijo.
Jorge Hank Rhon explicó al periódico Frontera los motivos para ordenar la videograbación: “…obviamente, lo que se trata es que las personas que vengan a visitarnos y tengan cierta importancia, se les tenga cuidado ¿no? El chiste es que no pase nada, y si pasa, pues videograbarlo”. La declaración del júnior millonario es harto ilustrativa. El camarógrafo no siguió a López Obrador por seguridad. Ni siquiera estaba en condiciones de brindársela. Fue por si las dudas brotaba en cualquier momento otro Mario Aburto. Esa es mi hipótesis. A la que agrego: Hank tendría así una prueba en la mano y grabada. Lista para mostrarla. Y en dado caso decir: No fue nadie a sus órdenes el que, Dios no lo quiera, atacaría a López Obrador. Como quien dice, poniéndose el guarache antes de espinarse. Lo escribo así porque me consta: Pistoleros a sus órdenes han asesinado sin misericordia.
Columna Conversaciones Privadas próxima a publicarse en el sitio del Semanario Zeta


Fuertes comentarios en la columna que citas. Leí detenidamente el artículo en La Crónica y me parecen interesantes algunos hecho que menciona Blancornelas; sobre todo lo de las Gacelas y como otros grupos de “poder” también han enviado a entrenar gente no sólo para atacar, sino para defender.
Yo espero que no ocurra un hecho como en 1994 porque sería un grave tropiezo para nuestra naciente (y muy costosa en lo económico) “democracia”.